
En poco menos de una década, la evolución sufrida por los coches eléctricos ha sido exponencial. De ser un mar de críticas a convertirse en una realidad y, claro está, a ser la tecnología que domine las carreteras europeas de aquí a la próxima década. Muchas han sido y están siendo las barreras que se han sorteado: autonomía, potencias de carga y fiabilidad adherido, en este caso, a la degradación de las baterías.
Y es que un estudio reciente elaborado en Suecia, en el que se han analizado más de 1.300 coches eléctricos e híbridos enchufables de segunda mano, revela que ocho de cada diez mantienen más del 90% de la capacidad de su batería original, un dato que desafía el concepto común de que las baterías se degradan rápidamente con el tiempo y el uso.
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Este hallazgo tiene un impacto directo sobre la percepción y el mercado de vehículos eléctricos usados, posicionándolos como una opción fiable y económica, ya que una batería saludable garantiza autonomía y rendimiento estables, favoreciendo la confianza de terceros compradores.
Los que menos pierden
Kia, Tesla y Volvo se distinguen por la excelente conservación de las baterías, tanto en eléctricos puros como en híbridos enchufables. En el listado de coches eléctricos, destacan el Kia EV6 (prueba), Kia e-Niro (prueba) y Tesla Model Y (prueba), mientras que los híbridos enchufables mejor valorados incluyen el Kia Sportage (prueba), Kia Optima y Volvo XC60.
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Este rendimiento sobresaliente responde a tecnologías avanzadas desarrolladas para gestionar la temperatura de las celdas, optimizar la carga y minimizar el envejecimiento prematuro, haciendo que la batería se mantenga funcional durante años sin deterioro significativo, incluso después de superar los 200.000 kilómetros en algunos casos.
Cómo aumentar la vida útil de la batería
vida útil de la batería. El estudio hace especial énfasis en la importancia del control térmico, la gestión inteligente del software y la forma de carga como pilares fundamentales para prolongar su vida. Evitar temperaturas extremas, limitar la carga rápida y mantener el nivel de batería entre un rango óptimo son algunas de las claves para ralentizar la degradación.
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Por ejemplo, se recomienda cargar el vehículo regularmente entre el 20% y el 80%, dejando la carga completa solo para viajes largos y evitando que el coche quede estacionado por tiempos prolongados ni con carga excesivamente baja o alta. También es esencial aprovechar funciones como el pre-acondicionamiento térmico para proteger la batería cuando las condiciones climáticas son adversas.
conducción más eficiente y segura, aumentando la autonomía real y minimizando costes de mantenimiento.
Beneficios medioambientales y económicos

