
Los sistemas agroalimentarios son responsables de aproximadamente el 31 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La agricultura por sí sola representa alrededor del 11-12 %. Para muchas empresas alimentarias, descarbonizar las emisiones de alcance 3 ha sido una tarea casi imposible debido a la falta de incentivos y a la opacidad de la cadena de suministro. Proba, fundada en 2022 por Sijbrand Tieleman y Rutger Been, ha diseñado una solución basada en convertir las intervenciones climáticas en las granjas en «Impact Units«, certificados digitales que representan una tonelada de CO2 equivalente verificada y lista para ser reportada bajo los estándares más exigentes.
Tras consolidarse en Europa, Proba ha cerrado una ronda de 1,25 millones de euros liderada por Future Food Fund, Yield Lab Europe y Value Factory Ventures. Esta inyección de capital es el motor para su expansión hacia EEUU y Brasil, los dos mayores centros de producción agrícola del mundo. Con el respaldo de la ICROA y una arquitectura basada en blockchain que elimina el riesgo de doble contabilidad, la startup busca que el hormigón, el café o el maíz «verde» dejen de ser un nicho para convertirse en el estándar industrial. Hablamos con su CEO, Sijbrand Tieleman, sobre los retos de certificar la transición energética del campo.

