
La inversión en temáticas concretas puede suponer un reto cuando no sopla viento a favor en el mercado. Si la tendencia estructural subyacente permanece intacta, esto inyecta a los inversores el valor para mantener sus convicciones con la esperanza de que los mercados acaben prestando atención a una determinada área de inversión.
Eso es exactamente lo que parece haber ocurrido con las energías renovables. Tras un par de años difíciles, la temática vuelve a estar de moda en 2025 con un vigor renovado. Y cuando se observan las tendencias subyacentes, cabe preguntarse qué hizo que los mercados miraran hacia otro lado en un primer momento.
Este blog trata de explicar por qué las energías renovables vuelven a dispararse y por qué los mercados les prestan ahora mucha atención.
El mundo implementa rápidamente las energías renovables
Estos son los vientos de cola estructurales que importan. Según el informe sobre energías renovables de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de octubre de 2025, se espera que la capacidad mundial de energía renovable se duplique hasta el año 2030. Esto es un crecimiento significativo para un mercado que ya se ha expandido considerablemente en la última década. Se espera que la energía solar impulse alrededor del 80 % del aumento, seguida de la eólica (ver Gráfica 1).
Entre los principales factores que la AIE señala en relación a esta rápida adopción (especialmente en el caso de la energía solar), destacan la reducción de los costes, la agilización de los permisos y la creciente aceptación social. La energía eólica se ha enfrentado a retos, debido a costes más elevados, dado el carácter intensivo en capital de los proyectos. Pero, aun así, ha registrado una expansión significativa.
Ahora, con los bancos centrales bajando los tipos y los costes de financiación en descenso, algunos de esos obstáculos están disminuyendo. La bajada de los tipos de interés se ha convertido en un catalizador clave para la reactivación de la temática este año.
Gráfica 1: aumento de la capacidad global de energías renovables
[1]. Este crecimiento se produjo incluso cuando la inversión estadounidense se ralentizó, lo que demuestra cómo otras regiones, especialmente China y Europa, han acelerado el ritmo.
Una vez más, los datos contrastan fuertemente con el débil rendimiento del mercado observado en los dos años anteriores. Quizá fueron los primeros indicios de bajada de los tipos los que devolvieron la confianza en que la inversión en energías renovables se prolongaría. Y es ese cambio el que parece estar ahora firmemente en marcha.
Gráfica 2: inversión global en energías renovables, miles de millones de dólares
[1] Bloomberg New Energy Finance, agosto de 2025.
Mobeen Tahir es Director, Macroeconomic Research & Tactical Solutions en WisdomTree
