
La prolongada crisis en Oriente Medio está generando resultados profundamente dispares en los mercados eléctricos globales, donde el grado de exposición depende, principalmente, del mix de generación y de la dependencia de combustibles importados.
Desde el inicio del conflicto, los precios spot del GNL en Asia han aumentado un 94%, mientras que el carbón ha subido entre un 17% y un 31%. Sin embargo, el impacto sobre los sistemas eléctricos varía de forma significativa: mientras algunos mercados afrontan fuertes incrementos de costes y posibles restricciones de suministro, otros permanecen en gran medida protegidos frente a la volatilidad internacional.
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Un análisis reciente de Wood Mackenzie examina cómo 13 mercados eléctricos representativos podrían verse afectados por esta crisis en curso, poniendo de relieve una creciente fragmentación del panorama energético mundial.
Riesgos de seguridad energética: los países más expuestos
Entre los mercados analizados, Japón se posiciona como el más vulnerable, con un 64% de su generación eléctrica dependiente de carbón y gas importados. Corea del Sur le sigue con un 56%, mientras que Italia lidera la exposición en Europa con un 47%.
La nueva crisis energética recuerda a Europa su dependencia del gas
China e India, pese a su dependencia del carbón, cuentan con una ventaja clave: más del 90% de su suministro es doméstico. Además, el gas representa solo entre el 1% y el 3% de su generación total, lo que limita la exposición a interrupciones externas a apenas un 5%-6%.
Aumento de precios y volatilidad de costes
En un escenario base que contempla una desescalada geopolítica y una moderación de los precios en la segunda mitad de 2026, el coste medio de generación aumentaría en 2,3 dólares por MWh en los mercados analizados. Italia, Japón y Corea del Sur serían los más afectados, con incrementos de hasta 4,3 dólares por MWh.
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Sin embargo, en un escenario de precios elevados sostenidos, el impacto sería mucho más severo: los costes medios subirían un 26% (unos 8,3 dólares por MWh). Los aumentos más pronunciados se registrarían en Italia, +22,4 $/MWh (80%); Japón, +17,0 $/MWh (41%); Corea del Sur: +14,4 $/MWh (74%), y Reino Unido: +14,3 $/MWh (27%).
Las tensiones con Irán ponen de relieve la urgencia del giro de Asia hacia las energías renovables para lograr la estabilidad macroeconómica
Como respuesta, los gobiernos están acelerando el despliegue de energías renovables, la expansión nuclear y el refuerzo de las redes eléctricas, además de impulsar la integración regional. No obstante, este proceso implica decisiones estratégicas complejas: reducir la dependencia de combustibles fósiles puede aumentar la dependencia de cadenas de suministro tecnológicas externas.
Aun así, existe una diferencia clave: mientras los activos renovables ya instalados pueden seguir generando electricidad incluso en escenarios de disrupción, la dependencia de combustibles implica vulnerabilidades inmediatas en contextos de crisis geopolítica.
