
El Jeep Compass (prueba) llegó al mercado en 2007 como un SUV compacto que capturó la esencia aventurera de la marca sin sacrificar la practicidad diaria. Desde sus inicios, se posicionó como un puente entre los todoterrenos puros como el Wrangler y los crossovers urbanos, vendiendo millones de unidades a nivel global y convirtiéndose en un éxito especialmente en Europa y América.
Para Jeep, este modelo ha sido clave en la expansión de su portafolio, representando alrededor del 20% de sus ventas en algunos mercados y ayudando a la marca a adaptarse a las demandas de un público que busca versatilidad sin renunciar al carácter off-road legendario.
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A lo largo de tres generaciones, el Compass ha evolucionado respondiendo a los cambios del sector: la primera apostó por la capacidad 4×4 accesible, la segunda incorporó eficiencia con motores turbo y la actual abraza la electrificación total. Esta progresión refleja la estrategia de Jeep para mantenerse relevante en un panorama dominado por la sostenibilidad, manteniendo su identidad mientras incorpora avances como la plataforma STLA Medium compartida con otros modelos del grupo Stellantis. Hoy, con más de 2,5 millones de unidades producidas, el Compass no solo ha consolidado a Jeep en el segmento C-SUV, sino que ha servido de banco de pruebas para tecnologías que ahora definen su futuro eléctrico.
Diseño exterior: robustez moderna
Jeep Avenger: infinitas posibilidades
La insonorización mejora con cristales traseros 11% más gruesos y una suspensión que reduce balanceo un 20% y aceleración vertical un 15%, creando un ambiente sereno para viajes largos. Asientos ergonómicos y climatización integrada en la pantalla central de 16 pulgadas completan un habitáculo versátil, con modularidad que lo hace práctico para familias o aventureros. Aquí, Jeep prioriza la usabilidad real sobre el minimalismo digital, logrando un equilibrio que se siente premium sin ser pretencioso.
Tecnología y digitalización puntera
híbrido enchufable con 195 CV y hasta 90 km de recorrido eléctrico.
Sin embargo, los protagonistas son las tres versiones completamente eléctricas que comienzan con el de entrada: un tracción delantera de 213 CV y batería de 74 kWh que homologa 500 km y consume 17,5 kWh/100 km, admitiendo cargas rápidas de 160 kW. Por encima, el de 231 CV, también con tracción delantera pero ya con una batería de 97 kWh que le proporciona una autonomía hasta de 650 km, con la misma potencia de carga. Por último, en lo más alto se colocará el Compass 4xe, es decir, el único que tendrá tracción total gracias al motor trasero de 132 kW y 3.100 Nm en ruedas posteriores eleva el rendimiento hasta los 375 CV así como las prestaciones off-road.
