
Primero el cierre del carbón y previsiblemente el apagón nuclear llevarán a España a una situación complicada en su sistema eléctrico. En muy pocos años se quedará sin buena parte de la generación síncrona que aporta la inercia suficiente para mantener el suministro garantizado.
Según la consultora Aurora Research, el rápido desarrollo de las energías renovables en España está desplazando los activos térmicos del sistema, reduciendo la inercia del sistema procedente de máquinas rotativas, de las turbinas que dan esa inercia.
Para ello, aporta una serie de datos. Los activos térmicos y nucleares aportaron el 75% de la inercia del sistema en 2024.
Durante el año pasado, el 7% de las horas en que la inercia de generación programada el día antes cayó por debajo del umbral mínimo de inercia. Ese umbral es el de dos segundos.
sí hubo inercia suficiente, muy justo el dato de 2,14 sobre el límite de dos segundos, el Gobierno ha decidido tomar cartas en el asunto porque sabe que sin nucleares y su inercia la estabilidad de la red quedaría en entredicho.
Por ello ha puesto en marcha la compra de compensadores síncronos y su instalación dentro de la red eléctrica española para así poder generar la inercia suficiente para la estabilidad del sistema.
Como las renovables por sí solas no pueden hacerlo, tienen que ir acompañadas de estas máquinas que proporcionen la inercia suficiente.
En definitiva, el apagón nuclear podría tensar aún más la red eléctrica española al desposeerla de uno de sus activos que más inercia proporciona al sistema.
