
El mercado global de baterías para vehículos eléctricos mantiene su crecimiento pese al frenazo que atraviesa parte del sector del automóvil eléctrico. Según los últimos datos publicados por SNE Research, el volumen mundial de baterías instaladas aumentó un 9,1% en el primer trimestre de 2026, confirmando que la electrificación sigue avanzando, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores.
Detrás de ese crecimiento aparece un claro ganador: China. Los fabricantes chinos no solo dominan ya la producción mundial de baterías, sino que continúan ampliando su ventaja frente a competidores europeos, japoneses y surcoreanos.
CATL sigue liderando el mercado mundial con una cuota superior al 40%, mientras BYD consolida la segunda posición global. Entre ambas compañías controlan más de la mitad del negocio mundial de baterías para vehículos eléctricos, una concentración industrial que empieza a preocupar cada vez más en Europa y Estados Unidos.
CATL y BYD consolidan el liderazgo chino
BYD no tiene límite con los cargadores y su megaestación flash con 1,3 MW
La empresa china obtuvo además unos resultados financieros muy superiores a las previsiones del mercado durante el primer trimestre del año, con un incremento del beneficio cercano al 50%. BYD, por su parte, mantiene una fuerte expansión internacional pese a cierta desaceleración en sus ventas domésticas. El grupo continúa creciendo en Europa, Latinoamérica y el sudeste asiático apoyándose en una integración vertical prácticamente única en el sector: fabrica coches, baterías, chips y parte de sus materias primas.
El almacenamiento energético impulsa una nueva ola de demanda
China da un paso decisivo en el reciclaje de baterías de coches eléctricos
Bruselas intenta responder con nuevas políticas industriales, ayudas públicas y proyectos de gigafactorías, pero el retraso tecnológico y de escala sigue siendo considerable. La situación se ha agravado además por la debilidad de varios fabricantes europeos de baterías. Empresas como Northvolt atraviesan dificultades financieras mientras los grupos chinos continúan expandiendo capacidad productiva y acuerdos industriales dentro de Europa.
España y su posicionamiento
gigafactoría de PowerCo en Sagunto, los proyectos industriales asociados al PERTE del vehículo eléctrico y el creciente interés de fabricantes asiáticos por instalar producción en la península sitúan al país en una posición estratégica.
El reto no será únicamente fabricar coches eléctricos, sino formar parte de toda la cadena de valor energética: baterías, almacenamiento, reciclaje, electrónica de potencia y materias primas. La evolución del mercado mundial demuestra que la transición energética ya no depende solo de producir más renovables. El verdadero centro de gravedad industrial se encuentra ahora en las baterías, una tecnología que se ha convertido en estratégica para la automoción, las redes eléctricas y la seguridad energética global.
