
La startup neerlandesa Renewable Iron Fuel Technology (RIFT) ha dado un paso relevante hacia la comercialización de una de las tecnologías más disruptivas para eliminar los combustibles fósiles de los procesos industriales. Entrevistamos a su CEO, Mark Verhagen, sobre su propuesta tecnológica y la reciente inyección de capital de 113,8 millones de euros destinada a escalar su sistema de calderas de polvo de hierro. Esta solución busca resolver el complejo reto del calor industrial, responsable de más de un tercio de las emisiones globales de CO2 vinculadas a la energía, mediante un ciclo de combustible circular que no genera emisiones directas.
Esta ambiciosa ronda de financiación incluye una Serie B de 83,1 millones de euros liderada por el fondo de pensiones PGGM e Invest-NL, a la que se suma una subvención de 30,7 millones de euros del Fondo de Innovación de la UE. Con este respaldo financiero, la firma con sede en Eindhoven planea construir su primera planta de producción de combustible a escala comercial y desplegar sus calderas en una decena de instalaciones industriales para 2029, consolidándose como el principal referente de esta tecnología en el mercado europeo.

