
Durante años, la gran pregunta en la transición hacia el transporte de mercancías de cero emisiones era: “¿Cuándo estarán disponibles los camiones?” Los fabricantes han cumplido, la autonomía ha mejorado y las flotas están listas. Sin embargo, ha surgido un nuevo protagonista que amenaza con frenar el progreso: la red eléctrica.
Entra en escena Decade Energy. Fundada por el núcleo duro de la desaparecida Volta Trucks, incluyendo a Carl-Magnus Norden y Casper Norden, esta startup parisina acaba de cerrar una ronda de financiación de 22 millones de euros para plantear y solucionar su tesis: el verdadero cuello de botella de la descarbonización no es el vehículo, sino la potencia disponible en el punto de carga.
El «Síndrome del Enchufe Vacío»
La realidad operativa en los centros logísticos europeos es frustrante. Una empresa puede adquirir 50 camiones eléctricos pesados hoy mismo, pero al intentar conectarlos al depósito, se encuentra con que la red local no puede suministrar los megavatios necesarios. Las esperas para nuevas conexiones pueden durar años y los costes de infraestructura son prohibitivos.
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Decade Energy no fabrica camiones; construye la inteligencia y la infraestructura necesaria para que esos camiones puedan moverse. Su enfoque convierte los depósitos logísticos, tradicionalmente pasivos, en nodos energéticos activos.
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La ronda de 22 millones, liderada por Eiffel Investment Group y SET Ventures, no es solo una inyección de efectivo; es un voto de confianza en un modelo que busca desplegar al menos 100 MW de capacidad BESS solo en Francia, con una inversión total prevista de 50 millones de euros en proyectos.
Ahora tenemos el capital y la plataforma para convertir los depósitos logísticos en la infraestructura de potencia que el transporte por carretera necesita»
Casper Norden, CEO de Decade Energy
El depósito como central eléctrica
Lo más disruptivo de Decade Energy es cómo transforma la logística en un negocio energético secundario. Al instalar sistemas de almacenamiento (BESS), los depósitos no solo sirven a sus propios camiones, sino que ofrecen flexibilidad a la red eléctrica nacional.
En momentos de alta demanda en el país, el depósito puede dejar de consumir o incluso inyectar energía almacenada, generando ingresos por servicios de red. Esto crea una renta predecible para los propietarios de los inmuebles y aumenta el valor del activo a largo plazo. Es, literalmente, convertir un tejado y un aparcamiento en una micro-central eléctrica.

