
Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de conocerlos en una primera toma de contacto estática. Entonces ya quedaba claro que Geely no venía a cubrir expediente en el mercado español, sino a construir una gama con aspiraciones reales de volumen. Pero es ahora, después de haber podido conducirlos, cuando se entiende mejor el sentido de esta doble ofensiva: por un lado, el Geely E5, un SUV 100% eléctrico; por otro, el Starray EM-i, un híbrido enchufable pensado para quienes todavía no quieren, o no pueden, dar el salto completo al coche eléctrico.
No son dos coches rivales entre sí, aunque compartan filosofía de marca, enfoque tecnológico e incluso parte del lenguaje de diseño. En realidad, son dos respuestas distintas a una misma pregunta: cómo electrificar la movilidad cotidiana sin convertir el uso del coche en una complicación. Y ahí está, probablemente, una de las claves de ambos modelos.
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Porque más allá de la potencia, de la autonomía homologada o de la lista de equipamiento, lo interesante en este caso es que Geely ha tratado de resolver dos necesidades muy concretas. El E5 apunta a quien ya ve viable un eléctrico como coche principal. El Starray EM-i, en cambio, se dirige a ese conductor que quiere circular muchos kilómetros en eléctrico en el día a día, pero valora seguir teniendo un depósito de gasolina como red de seguridad en los desplazamientos largos.
Dos caminos hacia la electrificación
híbridos enchufables en el mercado, pero no todos están resueltos con el mismo grado de equilibrio. Aquí la sensación es que Geely ha querido construir un coche capaz de responder con solvencia en escenarios muy distintos.
En recorridos urbanos o metropolitanos, el Starray EM-i puede comportarse durante muchos kilómetros como un eléctrico. Y eso cambia la experiencia de uso. Hay silencio, suavidad y una respuesta inmediata al acelerador, con esa sensación de empuje limpio tan propia de los modelos electrificados bien afinados. Cuando entra en escena el motor térmico, lo hace sin brusquedades llamativas, lo que ayuda a preservar esa sensación de conjunto refinado.
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También ocurre lo mismo con el equipamiento de seguridad. Tanto el E5 como el Starray EM-i llegan con una batería muy completa de asistentes a la conducción, cámara 360, ayudas activas y un planteamiento general que refuerza ese mensaje de coche “muy hecho” para su posicionamiento comercial. Ambos cuentan, además, con cinco estrellas Euro NCAP.
Precio y posicionamiento

