
Después de suspender las ayudas en 2023 por problemas presupuestarios, que provocaron una caída del 27% en las ventas de eléctricos en 2024, Alemania da un giro. El nuevo programa, anunciado este lunes por el ministro de Medio Ambiente Carsten Schneider, busca democratizar el acceso a la movilidad cero emisiones y respaldar a la industria automovilística nacional. Con un presupuesto de 3.000 millones de euros, el fondo alcanza para subvencionar unos 800.000 vehículos entre 2026 y 2029, tanto en compra como en leasing.
Schneider lo tiene claro: «Queremos ayudar al medio ambiente, a nuestra industria europea y a las familias que sin esta ayuda no podrían optar por un eléctrico». Las solicitudes se podrán presentar con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026, y el portal online arrancará en mayo. Esto significa que quienes ya hayan matriculado un modelo elegible no se quedarán fuera.
Relacionado:
Euro NCAP elige a los coches más seguros de 2025 ¡y todos son eléctricos!
¿Quiénes y qué vehículos pueden optar?
híbridos enchufables (PHEV) y eléctricos de autonomía extendida, de 1.500 euros base, pero solo si emiten menos de 60 g CO2/km o tienen al menos 80 km de autonomía eléctrica.
phev podrían ajustarse según emisiones reales en uso diario, para priorizar la propulsión eléctrica. Todos los vehículos deben mantenerse al menos 36 meses. No hay límite de precio confirmado en los detalles finales, aunque borradores previos hablaban de 45.000 euros netos.
Relacionado:
Ahora son más, pero en 2024 solo el 2,3% de los coches que circulaban en Europa eran eléctricos
Este plan sale del Fondo para el Clima y la Transformación (KTF), y se suma a exenciones fiscales para eléctricos hasta 2035, que costarán unos 600 millones anuales. Alemania no impondrá restricciones por país lo que supone que las marcas chinas como BYD o MG entran también en el juego, algo que el ministro Schneider defiende porque «no hay avalancha de importaciones y nuestras marcas compiten bien».
Presión para el resto
Plan Auto+ todavía está a la espera de dar a conocer sus ayudas. La industria alemana, con Volkswagen o BMW a la cabeza, respira aliviada ante la competencia asiática y la revisión europea de la prohibición a los motores de combustión en 2035.
Relacionado:
Aranceles al coche chino: Bruselas frena sobre los híbridos y Canadá abre la puerta a los eléctricos
La VDA, la patronal automovilística germana, prevé que gracias a estos incentivos, se mejoren las matriculaciones en un 17%, rozando así el millón de unidades. El programa anterior (2016-2023) repartió 10.000 millones y fue clave para el despegue, pero ahora se centra en rentas bajas para evitar sesgos hacia premium. Expertos ven riesgo de boom en importaciones si la producción local no da abasto, pero también oportunidad para modelos asequibles como el VW ID.3 (prueba) o Renault 5 E-Tech (prueba). Para España, donde el Plan Moves ya forma parte del pasado, este movimiento alemán podría inspirar al Gobierno.
