
Mercedes-Benz está dejando atrás la etapa en la que su gama eléctrica parecía caminar en paralelo a sus modelos más reconocibles. La estrategia actual es otra: integrar la electrificación en el corazón de sus nombres más importantes, con productos que mantengan el peso comercial, la imagen y el carácter de la marca. Ya se ha visto con el nuevo CLA (prueba), con el renovado impulso del GLB (cuyo contacto te traeremos en breve) y con la llegada del GLC eléctrico. Ahora le toca al modelo que probablemente mejor resume el equilibrio histórico de Mercedes en el segmento medio: el Clase C.
La firma alemana acaba de presentar su nuevo Clase C eléctrico, una berlina que no solo amplía la oferta cero emisiones de la casa, sino que se convierte en otra pieza central de una ofensiva mucho más ambiciosa y que pondrá en jaque no solo al rey de reyes en esta categoría, el Tesla Model 3 (prueba), sino a otro modelo icónico recién presentado: el BMW i3.
Diseño más aerodinámico y presencia más tecnológica
VÍDEO| Prueba del Mercedes-Benz E 300 de All Terrain: a contracorriente
El nuevo Clase C eléctrico llega además con un discurso muy medido: no pretende ser un experimento ni una alternativa exótica dentro del catálogo, sino un auténtico Clase C llevado a la era del coche eléctrico. Eso explica que Mercedes insista en conceptos como confort, elegancia, dinamismo e inteligencia, los mismos atributos que históricamente han definido a esta berlina.
VÍDEO| Prueba del Mercedes-Benz V300: herramienta multiusos con sello ECO
Mercedes introduce su nuevo sistema operativo MB.OS, que integra todas las funciones del vehículo y permite actualizaciones remotas. El sistema MBUX evoluciona con inteligencia artificial más avanzada, navegación con inteligencia eléctrica y funciones de realidad aumentada. El objetivo es claro: que el coche no solo sea eficiente, sino también más intuitivo y adaptable al usuario.
VÍDEO| Prueba del Mercedes-Benz EQE 350+: a favor del viento
La batería útil es de 94 kWh y se apoya en una arquitectura de 800 voltios, lo que permite cargas rápidas de hasta 330 kW. En condiciones óptimas, es capaz de recuperar hasta 325 kilómetros de autonomía en solo 10 minutos. En cuanto a la autonomía, Mercedes anuncia hasta 762 kilómetros WLTP, una cifra que lo sitúa entre las referencias del segmento. Más adelante llegarán versiones adicionales, incluida una de propulsión trasera que podría acercarse a los 800 kilómetros.
