
La empresa finlandesa Donut Lab vuelve a alimentar el debate sobre el futuro de las baterías de estado sólido con la publicación de un tercer informe independiente, esta vez centrado en la capacidad de su celda para mantener la carga cuando permanece en reposo. Tras unas primeras pruebas que validaron velocidades de carga sin precedentes y un funcionamiento estable a alta temperatura, el foco se desplaza ahora hacia la auto-descarga, un parámetro clave para diferenciar una batería convencional de un supercondensador.
El ensayo, realizado de nuevo por el centro tecnológico finlandés VTT, analiza cómo se comporta una de las celdas de Donut Lab cuando se la carga parcialmente y se deja inmóvil durante diez días. El resultado principal es sencillo de resumir: la celda retuvo el 97,7% de la capacidad con la que había sido cargada, lo que equivale a una pérdida de alrededor del 2,3% en 240 horas. Para una tecnología que algunos críticos acusaban de ser poco más que un supercondensador camuflado, el dato tiene un evidente componente estratégico.
Un ensayo diseñado para despejar sospechas
Volkswagen fabricará baterías de estado sólido en Sagunto
Este comportamiento encaja con lo que cabría esperar de una batería de iones de litio avanzada, donde es habitual observar una caída inicial más acusada tras la carga y, posteriormente, tasas de auto-descarga que, una vez pasado el primer día, se mueven en el entorno del 1-2% mensual. En cambio, un supercondensador típico perdería una fracción mucho mayor de su carga en un intervalo de diez días, incluso en condiciones de laboratorio relativamente controladas.
“Se comporta como una batería”
CATL suma y sigue: su última batería podría ser eterna
Esta cadencia de pruebas independientes y su publicación casi inmediata constituyen un ejercicio de transparencia poco habitual en un sector donde los desarrollos de baterías suelen ir acompañados de un elevado grado de secretismo. Sin embargo, la apertura en algunos frentes contrasta con un silencio persistente en otros parámetros que concentran la mayor parte del escepticismo.
Los puntos fuertes
BMW ya prueba con las baterías de estado sólido en condiciones reales
En paralelo, las pruebas a alta temperatura han mostrado que la celda mantiene una capacidad utilizable muy elevada incluso cuando trabaja cerca de los 100 ºC, lo que, en teoría, ampliaría la ventana operativa y simplificaría el sistema de gestión térmica. Todo ello encaja con algunas de las ventajas esperadas de las baterías de estado sólido, especialmente en lo que se refiere a tolerancia térmica y seguridad intrínseca.
Las grandes incógnitas
China crea la ‘Sociedad de las baterías de estado sólido’
Este vacío alimenta las dudas de parte de la comunidad científica y de algunos actores de la industria, que consideran que ciertas cifras se sitúan en el límite de lo físicamente plausible con las químicas conocidas. A ello se suma la ausencia, por ahora, de acuerdos públicos con grandes fabricantes de automóviles, más allá de su integración en la moto eléctrica Verge TS Pro y aplicaciones piloto en transporte pesado y plataformas modulares.
