
El Gobierno francés ha presentado oficialmente la PPE3, su hoja de ruta energética para el periodo 2025-2035, marcando el rumbo del sistema eléctrico y del proceso de descarbonización del país durante la próxima década. El documento, largamente esperado y retrasado por la inestabilidad política de los últimos años, aporta visibilidad regulatoria a los mercados y redefine el equilibrio entre renovables y energía nuclear en Francia.
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La nueva Programación Plurianual de la Energía (PPE) llega en un contexto particular: demanda eléctrica estancada, elevada producción nuclear y niveles récord de exportación de electricidad. Pese a los rumores sobre una posible moratoria a nuevas renovables subvencionadas, el Ejecutivo descarta esa opción y mantiene el impulso al despliegue solar y eólico, aunque con objetivos más moderados que los contemplados en borradores previos.
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Objetivos renovables
En concreto, Francia se fija como meta alcanzar 48 GW de potencia solar y 31 GW de eólica terrestre en 2030. Para 2035, la horquilla se amplía hasta 55-80 GW solares y 35-40 GW eólicos terrestres. En eólica marina, el plan mantiene el objetivo de 18 GW, aunque retrasa su consecución plena hasta 2037. Además, se confirman nuevas subastas en 2026 y se contempla otra ronda adicional a comienzos de la próxima década.
