
Los altos costos han impedido el despegue de los proyectos de hidrógeno verde, pero nuevas regulaciones en el sector de refino de la Unión Europea (UE) ofrecen una solución para lanzar esta tecnología amigable con el carbono a gran escala, según un nuevo informe de Horizons de Wood Mackenzie.
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Según el informe «¿No es irónico? Cómo los refineros europeos podrían ofrecer una vía para escalar el hidrógeno verde», se estima que los refineros europeos necesitarán aproximadamente 0,5 millones de toneladas de hidrógeno verde al año para 2030 para cumplir con las regulaciones de la UE, reemplazando alrededor del 30% de la producción actual de hidrógeno que emite CO₂. La refinación representa una de las mayores oportunidades para el hidrógeno a nivel global, junto con la producción de amoníaco y metanol, que en conjunto representan el 98% de la demanda actual.
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Douglas agregó: «Los sectores marítimo y de aviación tienen gran parte del potencial a largo plazo para los derivados del hidrógeno, ya que son los más difíciles de electrificar. El desafío radica en los combustibles competidores, los costos de producción y la forma final de las políticas de apoyo».
Las brechas políticas siguen siendo una barrera clave
A pesar del progreso, persisten obstáculos importantes. La política actual de la UE exige que los combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO, por sus siglas en inglés) representen solo el 1% del uso energético en el sector del transporte para 2030, un objetivo modesto que refleja las dificultades para expandir la oferta. Los estados miembros han sido lentos en transponer la RED III a la legislación nacional, lo que genera incertidumbre regulatoria que ha frenado el desarrollo de proyectos en la mayor parte de la UE.
El informe concluye que, si bien los refineros europeos podrían desempeñar un papel crítico en la ampliación de la industria del hidrógeno verde, el éxito dependerá de reducciones continuas en los costos y un mayor apoyo político para activar plenamente la demanda en todo el continente.
