
Tras su sonado regreso y el éxito que están cosechando sus dos primeros mdoelos en el mercado español: el s700 (prueba) y el s800 (prueba), la histórica marca Ebro se adentra de lleno en el que es el segmento más competitivo y solicitado: los SUV compactos híbridos. La firma española (ahora bajo el paraguas del Grupo Chery) lanza el s400, un modelo que pretende captar la atención de aquellos conductores que buscan eficiencia, tecnología y un precio ajustado.
Un SUV para todos los bolsillos
Renault Captur, el Toyota Yaris Cross o el Nissan Juke, que se mueven entre 110 y 150 CV. Combina un motor de gasolina atmosférico 1.5 DHE de 95 CV y 125 Nm con un propulsor eléctrico de 204 CV y 310 Nm, gestionados por una transmisión automática DHT que promete una eficiencia del 98% en la transferencia de potencia al eje delantero. Las cifras oficiales hablan de una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos y una velocidad máxima de 150 km/h.
El conjunto, pensado para maximizar la eficiencia, presume de un consumo homologado de 5,3 l/100 km y emisiones de CO2 de 120 g/km, ayudado por un sistema de frenada regenerativa con tres niveles de retención.
Así se comporta el Ebro s400
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Es aquí cuando el sistema está funcionando en modo paralelo, es decir, con los dos bloques trabajando conjuntamente, aunque la sensación que uno tiene es que el coche siempre prioriza el uso en serie (tándem como lo llaman ellos), en donde el bloque eléctrico de 204 CV es el que mueve las ruedas y el térmico se convierte en generador, en algo similar a un e-Power de Nissan. Modo que es hasta casi necesario ya que parece que la batería de 1,83 kWh se descarga rápidamente siendo quizá este otro de los motivos de que el rendimiento no parezca estar cerca de esos 211 CV.







