
Italia y la Comisión Europea alcanzaron este viernes un acuerdo preliminar para abaratar el precio de la electricidad en el país transalpino mediante un sistema inspirado en el «mecanismo ibérico» que aplicaron España y Portugal tras la invasión de Ucrania en 2022, informaron a EFE fuentes comunitarias.
El pacto permitirá limitar el impacto del encarecimiento del gas sobre los precios mayoristas de la electricidad mediante un mecanismo de compensación a las centrales eléctricas que utilizan ese combustible.
«Italia nos ha planteado una propuesta inspirada en el mecanismo ibérico que aprobamos en 2022», declaró a EFE la vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Teresa Ribera.
Agregó que se trata de «una medida que puede ayudar de forma temporal sin perjuicio de la necesidad de acelerar la reforma del sistema energético priorizando electrificación, eficiencia y renovables para conseguir la máxima seguridad, estabilidad y asequibilidad de los precios».
En Italia, particularmente dependiente del gas para generar electricidad, el elevado coste de ese combustible, que cotiza actualmente a unos 90 euros por megavatio hora (MWh), encarece los precios mayoristas de la electricidad debido al sistema marginalista de fijación de precios.
Según los términos del acuerdo preliminar, el mecanismo se activará cuando el precio del gas supere los 59 euros/MWh.
En ese caso, las centrales que utilizan ese combustible podrán ofertar electricidad tomando como referencia dicho umbral y recibirán una compensación por la diferencia respecto al coste real del gas, con el objetivo de reducir los precios mayoristas de la electricidad.
Italia pretendía inicialmente que ese umbral se situara en 44 euros/MWh, agregaron las fuentes.
La compensación se financiará mediante recargos en las facturas eléctricas de los consumidores, aunque se espera que la reducción del precio de la electricidad supere el coste adicional de esos recargos.
Crisis energética
El mecanismo, de carácter temporal, cubrirá exclusivamente el encarecimiento del gas, pero no los costes derivados del régimen europeo de comercio de derechos de emisión de CO2, el llamado ETS, que pone precio al dióxido de carbono y que cubre a las centrales que queman gas, un mecanismo cuya revisión se debate actualmente en distintos frentes en Bruselas.
El sistema italiano es similar al «mecanismo ibérico» aplicado por España y Portugal para hacer frente a la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania.
Entonces, Madrid y Lisboa pactaron con Bruselas un precio de referencia para el gas utilizado en la generación eléctrica, inicialmente de 40 euros/MWh durante seis meses, que aumentó progresivamente hasta alcanzar los 65 euros/MWh en diciembre de 2023, cuando expiró tras más de año y medio de vigencia.
Relacionado:
Von der Leyen aboga por considerar el mecanismo ibérico a nivel comunitario
Las centrales recibían una compensación por la diferencia respecto al precio de mercado del gas, financiada principalmente mediante recargos a los consumidores beneficiarios de la medida y, en parte, con los ingresos extraordinarios de los intercambios eléctricos entre España y Francia.
«Aquella experiencia nos ha servido para construir el Marco Temporal de Ayudas Estatales por la Crisis de Oriente Próximo, que recoge el elenco de medidas más eficaces preservando el mercado interior y evitando distorsiones», agregó Ribera, que entonces participó en la negociación y el diseño del sistema ibérico como vicepresidenta del Gobierno de España.
Por su parte, el Ejecutivo italiano confirmó en un comunicado que el acuerdo se ha alcanzado tras «intensos y constructivos intercambios» con Bruselas para limitar el impacto del encarecimiento del gas sobre la factura eléctrica de hogares y empresas.
